
Valoración
Empezamos con un análisis general del niño y una exploración específica del pie. Queremos entender el origen y la razón de la deformidad, valorar su grado y comprobar la rigidez del pie.
Si el niño tiene menos de 3 años, los yesos pueden comenzar ese mismo día. En niños mayores, se programa una intervención personalizada siguiendo los principios del Método Ponseti y las necesidades concretas de cada caso.


