Diagnóstico y tratamiento.
El astrágalo vertical congénito es una deformidad poco frecuente en la que uno de los huesos principales del tobillo queda orientado de forma vertical. Como consecuencia, el pie puede adoptar una forma convexa y el apoyo se altera.
La posición suele estar presente desde el nacimiento y necesita diferenciarse de otras deformidades con las que puede compartir una apariencia parecida. La exploración clínica y las pruebas complementarias ayudan a confirmar el diagnóstico.
En la valoración tenemos en cuenta la flexibilidad, la edad del niño, la movilidad del tobillo y el estado de los tejidos blandos. Estos datos permiten saber cómo responde el pie y qué corrección puede conseguirse de forma progresiva.
El tratamiento requiere planificación y seguimiento especializado. La respuesta se revisa en cada etapa para ajustar el plan a la evolución real del pie, sin aplicar una pauta idéntica a todos los casos.
Si existe una sospecha de astrágalo vertical o una deformidad compleja diagnosticada al nacer, una segunda valoración puede ayudar a ordenar las opciones y los tiempos del tratamiento.
Una alteración poco frecuente
El pie puede presentar una forma convexa y una posición de apoyo alterada. Por su complejidad, necesita una exploración especializada y un diagnóstico bien definido.
Acompañamiento especializado
El plan se diseña teniendo en cuenta la rigidez, la edad del niño y la respuesta del pie a cada fase del tratamiento.
Cómo se valora
La valoración combina la exploración física con las pruebas que sean necesarias para confirmar la posición del astrágalo y el resto de estructuras. El objetivo es definir un plan progresivo, comprensible y ajustado a la edad.