Diagnóstico y tratamiento.
Las coaliciones tarsianas son uniones anómalas entre dos o más huesos del tarso. Esa conexión puede limitar el movimiento normal del pie y no siempre produce síntomas durante los primeros años.
Con el crecimiento o el aumento de la actividad pueden aparecer rigidez, cansancio, dolor o esguinces repetidos. En algunos niños la primera señal es que un pie se mueve menos o se fatiga antes que el otro.
La valoración combina la exploración de la movilidad con la historia de los síntomas. Si es necesario, utilizamos pruebas de imagen para localizar la coalición y conocer cómo afecta a la articulación.
El tratamiento se decide según la edad, la localización, la intensidad de las molestias y la movilidad que conserva el pie. No todos los casos necesitan la misma intervención ni el mismo seguimiento.
Ante dolor persistente, rigidez o torceduras frecuentes, una evaluación especializada puede aclarar si existe una coalición y qué opciones son razonables.
Cómo puede manifestarse
Algunos niños no presentan molestias al principio. En otros casos aparecen rigidez, cansancio, esguinces repetidos o dolor cuando aumenta la actividad física.
Qué estudiamos
Relacionamos la exploración física con la historia del caso y las pruebas necesarias para entender qué articulaciones están implicadas y qué opción puede ayudar más.
Cómo se valora
Estudiamos el rango de movimiento, el apoyo y la forma en que aparecen las molestias. Cuando es necesario, completamos la información de la exploración con pruebas de imagen para entender mejor la relación entre los huesos.